Y quizás no lo comprendería nunca, porque, como tantos otros antes que él, desapareció entre la bruma espesa de la noche y un largo paseo de domingo.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Entre la bruma.
Me moría de ganas de decirle, que no quería que se fuese, que lo necesitaba desesperadamente, de una forma que no llegaba a comprender.
Y quizás no lo comprendería nunca, porque, como tantos otros antes que él, desapareció entre la bruma espesa de la noche y un largo paseo de domingo.
Y quizás no lo comprendería nunca, porque, como tantos otros antes que él, desapareció entre la bruma espesa de la noche y un largo paseo de domingo.
viernes, 19 de octubre de 2012
Tinieblas.
Ya desaparecías entre el tiempo y la lluvia cuando tus labios aun no habían pronunciado adiós...

domingo, 14 de octubre de 2012
Para toda una eternidad.
Tan solo una sábana blanca, fina y tersa entre nosotros, o más bien, encima de nosotros, dos cuerpos desnudos sin nombre ni edad. Porque no había nada más a nuestro alrededor, solamente objetos cuya contemplación aumentaba nuestras ganas de huir, algo superfluo que confirmaba la enorme desazón que nos envolvía y nos asfixiaba minuto a minuto.
La ventana estaba ahí, delante de nuestros ojos, y nos mostraba un mundo tan gris y tan podrido como nuestros agotados corazones.
Y era todo tan maravilloso y tan triste a la misma vez, esa sensación de no pertenecer a nada ni a nadie, de no saber si estás vivo o si es solo un espejismo de la propia muerte, siendo un cuerpo contra otro cuerpo.
Querer permanecer así siempre, en aquella tarde de domingo perpetua, nos llevaría toda la eternidad, y lo curioso de todo esto era que, no nos importaba o al menos, eso queríamos creer.
La ventana estaba ahí, delante de nuestros ojos, y nos mostraba un mundo tan gris y tan podrido como nuestros agotados corazones.
Y era todo tan maravilloso y tan triste a la misma vez, esa sensación de no pertenecer a nada ni a nadie, de no saber si estás vivo o si es solo un espejismo de la propia muerte, siendo un cuerpo contra otro cuerpo.
Querer permanecer así siempre, en aquella tarde de domingo perpetua, nos llevaría toda la eternidad, y lo curioso de todo esto era que, no nos importaba o al menos, eso queríamos creer.
jueves, 11 de octubre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
Game over.
Ya está. La partida ha acabado.No sé exactamente qué partida, porque uno no puede jugar solo, no? El caso es que, a mi pesar, lo dejo, me rindo, o quizás es que ya me rendí hace mucho tiempo y no lo quise ver, o quizás no y estaba esperando a que movieras ficha pero nunca lo hacías.
He llegado a mi límite, ese que tu no has tenido ni tendrás nunca.
Felices días de calendario.
Te deseo lo mejor.
O no.

He llegado a mi límite, ese que tu no has tenido ni tendrás nunca.
Felices días de calendario.
Te deseo lo mejor.
O no.
lunes, 8 de octubre de 2012
Con todas las letras.
Y ahora es cuando me doy cuenta de todo, a pesar de que la verdad siempre estuvo ahí acechando desde alguna parte de mi cerebro que mi mente quiso obviar. Ya sabéis, siempre es más fácil imaginar una realidad paralela más acorde a tus deseos que tener que conformarse con una carente de esperanza e ilusión.
Nunca obtendré una respuesta, y esto, os puedo asegurar que es una certeza, quizás no una certeza empírica ni matemática , pero si una certeza igualmente.
Nunca obtendré una respuesta, y esto, os puedo asegurar que es una certeza, quizás no una certeza empírica ni matemática , pero si una certeza igualmente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)