Y ahora es cuando me doy cuenta de todo, a pesar de que la verdad siempre estuvo ahí acechando desde alguna parte de mi cerebro que mi mente quiso obviar. Ya sabéis, siempre es más fácil imaginar una realidad paralela más acorde a tus deseos que tener que conformarse con una carente de esperanza e ilusión.
Nunca obtendré una respuesta, y esto, os puedo asegurar que es una certeza, quizás no una certeza empírica ni matemática , pero si una certeza igualmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario