"- Puede que no sea hoy, ni mañana, pero tengo miedo de que un día empiece a llorar y no pueda parar y se inunde la habitación, y nos ahoguemos los dos.
. Aprenderé a nadar."
martes, 27 de diciembre de 2011
A través.
Le gustaba mirarse los zapatos, una y otra vez, para confirmar que todo estaba en su sitio. Le gustaba la brisa del mar cuando se acercaba a la orilla a mojarse los pies. Le gustaba soñar despierta y soñar dormida, pero sobretodo, lo que más le gustaba era comprobar que podía flotar de vez en cuando en alguno de esos hermosos sueños. Cuando se levantó de la silla y miró a su alrededor, descubrió que se encontraba sola, pero esta vez no le importó. Fue hacia la ventana, se asomó y al ver la gente pasar, pensó: " A fín de cuentas, tampoco somos tan diferentes, ellos y yo."
lunes, 26 de diciembre de 2011
Mentir o decir.
Podría decirte que cuando me despierto lo primero que hago es levantarme de un salto, ir hacia la ventana y ver que día hace. Podría decirte que cuando entro en cualquier sitio no siento que la gente me clava sus grandes ojos fijos y que yo, me hundo bajo la piel de mis zapatos. Podría decirte que cuando voy a dar un paseo, no veo mis pasos arrastrar el largo camino que me queda aun por recorrer. Pero te estaría mintiendo. Al igual que si te digo que cuando escucho cualquier canción ya no veo tu figura observarme a lo lejos. Podría mentirte y decirte, o podría decirte y mentirte. Pero no lo hago, prefiero quedarme en la inmensidad de tu silencio.
Para no decir.Para no mentir.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Sin saber.
Yo no sabía que al final, el olvido y el tiempo vencerían la batalla, una vez más. No sabía que nuevamente me quedaría derrotada, sin saber qué hacer o qué decir. No sabía que una vez más la distancia haría de las suyas y que nuevamente yo me quedaría indemne ante su ataque, siempre previsible. Yo no sabía que se podía olvidar un rostro, un gesto o una mirada y que solo con cerrar los ojos, los podías recordar otra vez. Tampoco sabía que de un plumazo pueden desaparecer 20 segundos de felicidad supina. Y mucho menos sabía que puedes seguir caminando, ajeno a los golpes que han de venir y que seguro vendrán, ajeno a las heridas que nuevamente tendrán que cicatrizar y a los momentos en los que seguro volverás a reir o tal vez, llorar.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Amanecer.
Cuando decidas dejar de pisar mis pasos te diré lo que es doblar una esquina y no ver nada más que un montón de gente que está tan perdida como tú y como yo.
Cuando dejes de tragarte mi tiempo te diré lo que es derramar lágrimas que no van a parar a ningún río ni a ningún mar.
Cuando dejes de ahogarme en tu silencio te contaré lo que se siente al acostarse sola y soñar sueños rotos difíciles ya de pegar.
Cuando dejes de perseguirme en mis recuerdos te diré lo que es despertarse con la conciencia tranquila de quien no tiene a nadie al que esperar.
Cuando ya no haya barcos que naufragar, ni fantasmas que perseguir. Cuando vuelva a ver al sol morir.
Cuando dejes de tragarte mi tiempo te diré lo que es derramar lágrimas que no van a parar a ningún río ni a ningún mar.
Cuando dejes de ahogarme en tu silencio te contaré lo que se siente al acostarse sola y soñar sueños rotos difíciles ya de pegar.
Cuando dejes de perseguirme en mis recuerdos te diré lo que es despertarse con la conciencia tranquila de quien no tiene a nadie al que esperar.
Cuando ya no haya barcos que naufragar, ni fantasmas que perseguir. Cuando vuelva a ver al sol morir.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Mi propio reflejo cayó en el olvido.
Y olvidas todo. Todas las historias vividas y las te que quedan aun por vivir. Todos los encuentros, las despedidas y las lágrimas derramadas sin razón o con ella. Todo lo que quisiste decir y no dijiste, así como lo que dijiste sin querer decir. Todo aquello que una vez te hizo sonreir. Todas las palabras arrastradas con dolor. Todas esas maletas que deshiciste para no volver a hacer nunca más. Todas las promesas que se tragó la tempestad. Todos los viajes que soñaste hacer, los besos que diste y los que deseaste dar.Todas las esquinas que giraste sin mirar atrás y las que aun te quedan por doblar. Toda tú, pálida y ojerosa, aquejada bajo las órdenes de una barrera llamada tiempo. Toda tú, directa al cajón del olvido.
" Siempre estás conmigo en una dimensión, lejos del olvido"
Someday.
Algún día pasearé por esas calles, por las calles de París o quizás de Roma, sin que el dolor de tu recuerdo
me atormente en un sinvivir constante. Respiraré el aire puro, que entrará por mis pulmones,libre ya de la sombra de una época en la que apenas si olí un par de veces el aroma de la felicidad. ¿Me esperarás entonces, cuándo todo haya acabado? ¿ Cuándo no seamos ya más que polvo en el viento? ¿Cuándo hayamos recorrido los senderos habitados por la injusticia y el desengaño? Hasta entonces, espérame en cada esquina de un lugar cualquiera. Yo te buscaré, en todas y cada una de ellas.

me atormente en un sinvivir constante. Respiraré el aire puro, que entrará por mis pulmones,libre ya de la sombra de una época en la que apenas si olí un par de veces el aroma de la felicidad. ¿Me esperarás entonces, cuándo todo haya acabado? ¿ Cuándo no seamos ya más que polvo en el viento? ¿Cuándo hayamos recorrido los senderos habitados por la injusticia y el desengaño? Hasta entonces, espérame en cada esquina de un lugar cualquiera. Yo te buscaré, en todas y cada una de ellas.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Sobreponerse.
Me sentía como una de esas atracciones de feria que no dejaban de hacer siempre el mismo recorrido, dando vueltas en un circuito cerrado, una y otra vez. Nada tenía sentido, todo en mí era caos.
Le miré directamente a los ojos y me enfrenté a él.
- Pero no puedo, me he quedado estancada, en el sitio, sin poder moverme. Veo la vida pasar, y siento que no me arrastra con ella, que ella sigue a una velocidad incomprensible, y yo me quedo quieta, sin poder hacer nada.- Le dije, entre lágrimas entrecortadas.
- Pero todos nos sentimos así a veces, por eso hay que pensar en el camino ya recorrido, en que si has llegado hasta aquí tú solita, puedes seguir perfectamente hasta el final.- Me contestó.
- No me quedan fuerzas..., se me fueron en un tren que no pasará otra vez.-
- La vida está llena de trenes que se van y trenes que llegan, la vida es un frenesí de segundos que no te deja acomodarte en ningún tiempo, ni en ningún lugar.
- Eso ya lo sé, pero... ¿ Y tú? ¿Qué haces para sobreponerte?.-
- Sobreponerse es un mecanismo de supervivencia. Sin él, nadie podría vivir.
- No has respondido a mi pregunta...-
- No hace falta que lo haga, tú misma tienes la respuesta. Hago lo mismo que tú, sólo que tú aun no eres consciente de ello.
- ¿ Consciente de qué?-
- De que solo olvidando el peso del dolor en nuestra memoria y recordando la felicidad de lo efímero conseguimos sobreponernos a la vida.
Le miré directamente a los ojos y me enfrenté a él.
- Pero no puedo, me he quedado estancada, en el sitio, sin poder moverme. Veo la vida pasar, y siento que no me arrastra con ella, que ella sigue a una velocidad incomprensible, y yo me quedo quieta, sin poder hacer nada.- Le dije, entre lágrimas entrecortadas.
- Pero todos nos sentimos así a veces, por eso hay que pensar en el camino ya recorrido, en que si has llegado hasta aquí tú solita, puedes seguir perfectamente hasta el final.- Me contestó.
- No me quedan fuerzas..., se me fueron en un tren que no pasará otra vez.-
- La vida está llena de trenes que se van y trenes que llegan, la vida es un frenesí de segundos que no te deja acomodarte en ningún tiempo, ni en ningún lugar.
- Eso ya lo sé, pero... ¿ Y tú? ¿Qué haces para sobreponerte?.-
- Sobreponerse es un mecanismo de supervivencia. Sin él, nadie podría vivir.
- No has respondido a mi pregunta...-
- No hace falta que lo haga, tú misma tienes la respuesta. Hago lo mismo que tú, sólo que tú aun no eres consciente de ello.
- ¿ Consciente de qué?-
- De que solo olvidando el peso del dolor en nuestra memoria y recordando la felicidad de lo efímero conseguimos sobreponernos a la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)